Opinión: Carta Abierta a la Rectora

Las expresiones vertidas en el siguiente escrito no necesariamente representan el sentir de Pulso Estudiantil. 

Por: Nikxa I. Rivera Berríos, estudiante de Derecho

Estimada Rectora:

El pasado 10 de septiembre recibí, vía correo electrónico, una Carta Circular con fecha del 7 de septiembre de 2016, titulada Fechas Estimadas de Pago de Verano y de Contratos Docentes, Becas y Préstamos Estudiantiles. En la tabla, para el 7 de octubre de 2016, dice que se recibirán los Préstamos Estudiantiles, sin embargo, tiene una especie de aclaración entre paréntesis que lee: (una semana más tarde que el año pasado). Esta aclaración da la impresión, a quien lee, que el atraso fue sólo de una semana (cuando la fecha inicial de depósito era el 19 de septiembre de 2016), o bien se podría entender como si dijeran “no se quejen, que el año pasado lo recibieron para esta fecha.”

Ese paréntesis me enoja porque deja ver que no tienen conocimiento de porque nos quejamos. Le explico. Los Préstamos Estudiantiles son una ayuda económica, cuyo fin es auxiliar al estudiante con el pago de matrícula, libros, materiales, alimentos, hospedaje, gastos necesarios y servir de sustento para quienes estudian y no tienen otra entrada de ingresos, entre otras razones. Resulta claro que al tardarse dos meses, desde el comienzo de clases, en hacer el desembolso, se lesiona el propósito de la ayuda económica. Es por eso que nos quejamos.

Las clases el año pasado comenzaron el 12 de agosto de 2015, y este año comenzaron el 8 de agosto de 2016. La Universidad da una semana, luego de iniciadas las clases, para hacer cambios a la matrícula. Por su parte, los estudiantes (en el caso específico de Derecho) entregan los documentos en mayo para que aparezca una nota en el sistema para la matrícula. Hago este resumen para mostrar cuanto tiempo pasa desde que se entregan los documentos, se termina todo el proceso de cambios (que afecta cuanto pagarías en matrícula) y se recibe el depósito del préstamo. Dicho esto, le pregunto: ¿Cree usted, que es sensato que recibamos ese desembolso a dos meses de iniciadas las clases? No lo es. Lo sensato sería a un mes (máximo), unas semanas luego de terminado todo lo referente a la matrícula.

Se alega en la circular que las razones para el atraso son dificultades con la transición a la nueva plataforma y cambios en la gerencia. Sin embargo, no es la primera vez que esto ocurre. Los PEAF han tenido problemas con sus pagos antes, los préstamos se han tardado en ocasiones anteriores. Aunque cambien las razones el problema es el mismo.

Estimada Rectora, poco importa si fue una semana más tarde que el año anterior. Lo que importa es que se trastoca el propósito de estas ayudas económicas. Importa que en la circular se utilicen palabras y frases como: “estimadas” y “se esperan”. Casi como si nos invitaran a prenderle velas a todas las deidades para que el sistema nuevo funcione, se acepten los documentos y se hagan los desembolsos.

Debo agradecerle por esa última oración, en la que invita a “cualquier estudiante con necesidad extrema a pasar por Rectoría, donde se tratará de proveer asistencia”. Aunque, claro, habrá que ver qué Rectoría entiende por necesidad extrema y a cuántos podrá ayudar.

Sinceramente,

Nikxa I. Rivera Berríos

Estudiante Juris Doctor, 2L

Escuela de Derecho

Universidad de Puerto Rico